viernes, 26 de septiembre de 2008

Humanizandome

Hay días en que me paro a pensar y me doy cuenta de que tengo un pasado lleno de recuerdos, unos buenos y otros malos. Y que esos recuerdos me unen o me alejan de personas y de lugares. Porque esos recuerdos me llevan a momentos realmente buenos, me trasladan a la felicidad por un instante, o me devuelven a lugares de mi memoria que aún duelen. Pero sobre todo me recuerdan que siempre he intentado controlarlo todo y asegurarme que todo funcionase. O no.... Porque si algo son los recuerdos es experiencia y, a estas alturas, debería saber de una puñetera vez que no soy todopoderosa, que no puedo con todo, que los demás tienen que sacarse las castañas del fuego.

Alguien me dijo hoy que yo no puedo hacerlo todo si los demás no ponen de sus parte y.... oye, pues sí. Debo aprender ya a no intentar supervisarlo todo porque acabo yo con todo el marrón encima y teniendo que sobrellevar lo que no me corresponde. Ya sea en mi vida personal como en el trabajo.

Así que tendré que aprender a ocuparme de mis asuntos y solo ayudar si los demás ya se están ayudando a ellos mismos.....

2 comentarios:

Unknown dijo...

Gran filosofia, jo també intento portar-la a la pràctica...

A vegades costa, però ho intento!

Petonets.

I un cafè més energètic qeu el de l'altre dia, per quan?

Noemí dijo...

Pues per quan vulguis, nena! A més, em fa falta una quedada de riure per desestresar. Només pot ser un cafe? Em va agradar dinar amb tu!